Aplicando el pensamiento crítico para contribuir al cambio y la innovación en el país

Hace poco  salió el Informe Global de Competitividad que publica el World Economic Forum (WEF) y, como cada año,  es interesante ver los resultados de nuestro país y cómo nos posicionamos respecto a otros países de la región y del mundo.

Tal como se menciona en el informe, los 12 pilares se han agrupado en 4 categorías: Entorno Habilitante, Capital Humano, Mercados y Ecosistemas de Innovación. Esta última es justamente donde se expresa la preocupación del WEF por la debilidad en general de los procesos de innovación, que comprende desde la generación de ideas hasta la comercialización de productos. Esta categoría es liderada por Alemania; mientras que Perú, ocupa el lugar 63 de 140.

Según el WEF, una economía exitosa en la cuarta Revolución Industrial  debe ser ágil, resiliente, innovadora y centrada en el ser humano. Además, resaltan la importancia de la calidad para poder ser competitivos en el mercado.

Analizando las características que debe tener una economía y trasladándolo a los ciudadanos, quienes son parte de los procesos culturales de las empresas y de nuestro país, resultaría interesante cuestionarnos qué tanto aportamos al logro del Perú en estos temas.

Entonces, desde nuestra actitud y mejora personal, debemos preguntarnos lo siguiente:

¿Realmente somos personas ágiles que buscan la mejora continua con una mentalidad de crecimiento? ¿Somos resilientes que, pese a las dificultades, seguimos intentando buscar la mejor solución sin desanimarnos? ¿Realmente buscamos soluciones para nuestro propio interés o buscamos lo que es mejor para los demás (personas, medio ambiente, etc.)? ¿Usamos nuestra creatividad para buscar soluciones o para hacer trampa y no cumplir con la ley? ¿Somos innovadores en lo que hacemos o esperamos la presión y la crisis para recién innovar de la forma menos eficiente (como copiar y abaratar costos)?

Pueden ser muchas preguntas por responder; sin embargo, es importante tenerlas en cuenta si queremos crecer e innovar en el mercado peruano.

Incluso, desde la perspectiva de quien redacta, me resultó interesante analizar estos resultados (el mismo día que se publicaron) en la clase que dicto. Ese día aprendí, a través de algunos estudiantes alemanes a los cuales tengo la oportunidad de dictar, que en la cultura de su país no se podrían dar nunca ciertas situaciones cotidianas a las cuales estamos acostumbrados aquí. Entonces, quizás es momento de aprender de los países que encabezan esta lista (WEF) en cada uno de los pilares pues si llegaron hasta tan alto es porque algo muy bueno deben hacer.

Todo ello, lejos de preocuparnos o ponernos pesimistas, hace que nos comprometamos a cambiar esas cifras ayudando a las empresas a lograr gestionar el cambio, tanto en la mentalidad como en la actitud de todos los colaboradores.

Eso es todo en el artículo de hoy. ¡Un fuerte abrazo y las mejores vibras para iniciar la semana!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *